Para el estudiante gnóstico llegar a la Alta Iniciación, es decir, al Cristo íntimo, debe llevar los mismos regalos que les llevan los reyes magos al niño Jesús al pesebre.
Estos presentes que simbólicamente son: Incienso, Mirra y Oro, se necesitan para la alta iniciación. Estos son los cuerpos astral, mental y causal. Estos son los mercurios, que menciona el Maestro Samael y sus colores son: Negro, blanco y amarillo. Estos colores va tomando la obra que vamos desarrollando en nosotros mismos, de acuerdo a la etapa de la iniciación que vayamos atravesando.
Primero es negro, pues al principio nuestro trabajo está ligado a hidrógenos pesados, es decir a la influencia del ego. Después se pone blanco, cuando nos ponemos serios a trabajar con nuestra energía y con el ego; y por último se convierte en amarillo que es el vehículo con el cual se viste el Cristo íntimo.
Tenemos que recordar siempre que en nuestro organismo estamos formando al Cristo y le debemos tener respeto a nuestro cuerpo y al del cónyuge. Por esta razón hay que equilibrar lo humano con lo Divino en la práctica del Arcano.

Otro momento que hay que diferenciar y tener en perfecta claridad es el referente a la muerte mística, este momento es justamente el momento de máxima excitación de la energía. Es cuando le pedimos a la Madre Kundalini que elimine el ego, o manifestación egóica que previamente hemos comprendido. Exactamente en la máxima excitación sexual.
Debe de tomarse la precaución de no darle nombre a defecto que se desee eliminar, sino decirle a la Madre que elimine al agregado psicológico que nosotros comprendimos en la meditación y que en ese momento se lo pedimos. Esta es una regla de oro de la ciencia gnóstica.

El placer experimentado por la pareja es espiritual, pero se siente en el físico, por la compenetración que existe entre el cuerpo físico y la parte espiritual; del espíritu con la materia. Dicho de otro modo el ego no siente satisfacción por este tipo de relación.
La parte luciférica de nuestro ego, se hace casto a fuerza de nosotros ganarle la batalla día a día, pero aunque no fornica, puede sentir satisfacción por este trabajo y podría decirse que el Lucifer interior se va regenerando.

Para acabar con la inercia o la pereza en el trabajo alquímico se recomienda la práctica de la runa THORN y mucha petición durante todo el día a la bendita Madre Kundalini.
Esto es importante porque al solicitarle a su pareja para la práctica de la transmutación y usted negarse por entregarse a la pereza y a la inercia, está sembrando en el otro esa fuerza de la inercia y el resultado es que el matrimonio se enfría y termina en divorcio, ya que no hay cosa más desagradable que el hecho de que su pareja le diga: "Ahora no, estoy perezosa, etc." El resultado es el rompimiento definitivo que se da con el tiempo, o el abandono de la práctica sexual gnóstica, cambiándola por el método de la fornicación que es el que complace más a nuestros defectos psicológicos. Debemos aprender que esta es una forma de reacción del ego, de nuestros defectos, para no aden- trarse, o para abandonar la senda de la castidad.

Para lograr una correcta transmutación y mutación lo primero que debe hacer el aspirante, mucho
antes de empezar sus prácticas como alquimista, es
no tener esas descargas de instintos sexuales brutales y tener una mente higiénica. Una mente que se
esté limpiando de momento a momento, que no sea
guarida de instintos brutales, pasiones, pensamientos, que no se correspondan con el manejo de la
energía creadora.
Los hermanos que tienen tiempo en la transmutación y no avanzan, es necesario que hagan una
higiene mental, es necesario abandonar el vicio de
ver televisión pues, a través de ella se contribuye a
producir hidrógenos muy pesados que dañan nuestra energía. La televisión es una lacra para el trabajo psicológico del iniciado gnóstico.

Después de la higiene mental, debe el alquimista en los hechos ser justo. Toda injusticia la cobra la Ley. Por ejemplo una persona que levanta un falso testimonio, que miente, es injusta. Porque le miente a alguien el que roba, el que codicia, el que odia, etc. Todo esto es necesario para blanquear el mercurio de la Gran Obra. Cualquier violación a la Ley es una injusticia.
Cuando el iniciado va a calificar su iniciación se le pregunta que si trajo los tres presentes y cuando él pregunta que cuáles son, la respuesta es: "Ser puro, puro, puro". Es decir, ser puro en pensamiento, palabra y obra.
Cuando el iniciado empieza a no ser obstáculo de la Madre y trata de llevar una vida recta, se empieza a blanquear el mercurio que se encontraba negro. El mercurio blanquea con nuestro comportamiento o conducta que se tiene que tener. Después que blanquea el mercurio, es necesario que el mercurio deba de adquirir una tonalidad amarilla, que es con el que el Cristo íntimo se reviste. El mercurio amarillo se relaciona con el presente que los Reyes Magos le llevan al niño Cristo, con la Mirra, que a su vez se relaciona con la justicia.
Para empezar este trabajo, tiene que tener la persona Cuerpos Solares. El tener Cuerpos Solares no le garantiza a la persona que tiene un trabajo bien hecho, ya que tiene que cristificar cada uno de esos cuerpos.

El Primer Mandamiento del Alma es perdonar.
Para uno poder lograr la castidad debe saber perdonar. Esto porque la energía sexual es la energía Crística y el Cristo es Amor, y no se puede manejar si no se tiene ese elemento: El Perdonar.
